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Tag Archives: ACP

II Edición del Curso de Atención Integral Centrada en la Persona (AICP)

(Víctor Sariego, 4/09/2017).- Debido al gran éxito de convocatoria que obtuvo en abril pasado el primer curso técnico y profesional sobre Atención Integral Centrada en la Persona (AICP), la Sociedade Galega de Xerontoloxía e Xeriatría (SGXX) organiza para los próximos 24 y 25 de noviembre, la segunda edición del Curso de Formación Especializada Sociosanitaria para la implementación del Modelo de Atención Integral Centrada en la Persona (AICP) desde el modelo tradicional.

La formación, que se celebra en el Colegio de Médicos de Santiago de Compostela cuenta con la solicitud de acreditación de la Consellería de Sanidade de la Xunta de Galicia, la colaboración de la Universidade de Santiago de Compostela y la Universidade de Vigo, de la Comisión Permanente de Avaliación Académica da SGXX y del Colexio Oficial de Médicos de Santiago de Compostela.
Está dirigido por el doctor en psicología, director de residencia y vocal de psicogerontología de la SGXX, Carlos Dosil que lo define como imprescindible para estudiantes y profesionales del ámbito sociosanitario y muy útil a nivel profesional y formativo.

Quién lo imparte

De hecho, subraya, será impartido nuevamente por Lourdes Bermejo, doctora en Ciencias de la Educación, diplomada en Gerontología Social, experta en Intervención Social Integral y educadora social habilitada. Y también por Miguel Ángel Vázquez, doctor en Medicina, Médico especialistas en Geriatría y gerontólogo social, profesor asociado de la Universidad de Vigo y, a su vez, presidente de la SGXX.
(Programa)

El curso tiene plazas limitadas (40 en total) para garantizar la calidad formativa, y consta de 25 horas acreditadas: 13 de ellas presenciales y al menos otras 12 de trabajo tutorial individual y en grupo.

Su coste es de 25 € para socios y socias de la SGXX; 60 € para colegiados del COTSG, del CEESG y estudiantes y 80 € para no socios o no colegiados.

La metodología del curso es variada y participativa, con exposiciones teórico prácticas, reflexiones, debates y trabajo individual y en grupos, con un aprendizaje significativo y aplicable a la realidad de los participantes.
(Inscríbete aquí)

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Carlos Dosil: “es un error tratar a las personas mayores con actitudes infantiles”

La entrevista a Carlos Dosil publicada en La Voz de Galicia

(Víctor Sariego, 24/03/2017).- Carlos Dosil, vocal de psicogerontologia de la Sociedade Galega de Xerontoloxía e Xeriatría (SGXX) y director de un centro gerontológico, promueve en un reportaje en La Voz de Galicia ( el modelo de Atención CentradaSG en la Persona (ACP) para personas mayores dependientes como alternativa al sistema vigente en entidades residenciales o de ayuda a domicilio.

Un modelo que el propio Dosil presentará en un curso específico el 28 y 29 de abril en Santiago que cuenta con la acreditación de la Consellería de Sanidade, del que es también organizador,  y que analiza la ACP como un sistema, destaca, implantado desde hace décadas y con éxito en los países nórdicos, por ejemplo. “En España hay experiencias interesantes y en Galicia empiezan” indica este experto en la entrevista.

Una atención que, como defiende, promueve cambios muy positivos y beneficiosos para usuarios y usuarias, familiares y profesionales. Entre ellas, se puede leer en esta entrevista, “mejorar la calidad de vida de las personas mayores dependientes” ya que, subraya, “en los modelos tradicionales se interviene en función de la dependencia que tienen y de sus patologías. Con el enfoque de ACP se sustituye la atención centrada en el servicio por la atención centrada en la propia persona y el personal debe ejercer de guía”.

La implantación de la ACP, continúa Dosil, precisa de cambios en todos los ámbitos a los que estaba acostumbrada la atención residencial, como formación específica de los profesionales que la apliquen, la organización de espacios adecuados, la distribución en unidades convivenciales en pequeños grupos de usuarios -lo ideal es de 9 a 15- y el apoyo concreto y pormenorizado en su vida cotidiana.

La aplicación de la ACP genera beneficios personales, profesionales, convivencia, de atención, de gestión, dirección, administración… y promueve un nuevo enfoque laboral muy satisfactorio para los propios profesionales, los usuarios y usuarias y sus familiares.

Garantiza además los derechos de las personas residentes, que no se las limite por tener deterioro cognitiva, la calidad en la atención y el trato y, especialmente, la ruptura con estereotipos hacia los mayores que acaban convirtiéndose en prejuicios, discriminación y mal trato. Entre ellos el trato paternalista o la infantilización que afecta gravemente a la autoestima de dicho colectivo.

Como el propio Dosil concluye en esta entrevista de la Voz de Galicia: “es un error tratar a las personas mayores con actividades infantiles; eso afecta a su autoestima. En vez de jugar con plastilina o contar habas, tiene más interés, por ejemplo, que preparen su propia ropa, con supervisión, pues eso les sirve además para ejercitar su psicomotricidad y es positivo si tienen deterioro ligero. Y otras propuestas de ocio y tiempo libre que pueden hacer perfectamente y contempla la ACP».

 

 

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La ACP presente en el Seminario Internacional de Dependencia y Cuidados de Chile

Miguel Angel Vázquez Vázquez, presidente de la SGXX

En el seminario se reunieron profesionales de reconocido prestigio de todo el mundo

 

 

 

 

 

 

(Víctor Sariego, 17.1.2016).- Falta de coordinación entre los diferentes niveles asistenciales, dificultades en los sistemas sociosanitarios, rigidez en las carteras de servicios y accesos muy burocratizados, una normativa en la seguridad que habitualmente está por encima de la libertad y de la calidad de vida de la persona usuaria son deficiencias en la prestación del servicio y clara falta de calidad de la atención. Todo ello avala la necesidad de un cambio en el sistema de atención geriátrica y residencial en la que prime la persona sobre las tareas, el modelo asistencial sobre los cuidados y no solo el bienestar físico sino también el psicoemocional: el modelo de Atención Centrada en la Persona (ACP).

Así lo puso en evidencia en Chile en el seminario internacional “La Dependencia y Apoyo a los Cuidados, un Asunto de Derechos Humanos” Miguel Ángel Vázquez Vázquez, doctor especialista en Geriatría, asesor de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de la ONU, presidente de la Sociedad Gallega de Gerontología y Geriatría (SGXX).

Organizado por la Dirección Sociocultural de la Presidencia y la Fundación de las Familias en el Centro Cultural Palacio de La Moneda de la capital chilena, contó con la presencia de 40 expertos nacionales e internacionales en geriatría y gerontología. Vázquez presentó allí la ponencia “La Atención Centrada en la Persona. Los retos del modelo para los servicios de apoyo a la dependencia” donde se describe la ACP que, según recordó, ya la ha definido en 2012 una de sus máximas teóricas y defensoras, la presidenta de la Fundación Pilares, Pilar Rodríguez, como un modelo que “promueve el cambio de paradigma en todos los ámbitos de la calidad de vida y el bienestar de las personas, partiendo del respeto pleno a su dignidad y derechos, de sus intereses y preferencias y contando con su participación efectiva”.

Como matiza Vázquez, la ACP parte de la Atención Integral que contempla de manera holística todos los ámbitos que nos constituyen como personas y las necesidades ajenas a los mismos y cambia el objetivo de “curar” por el de cuidar a largo plazo y de aquí al “apoyo” como nuevo enfoque.

Así, la Atención Centrada en la Persona (ACP) promueve que “quien la reciba sea capaz, mediante los apoyos precisos, de ver minimizada su fragilidad, discapacidad o dependencia” comenta y, al mismo tiempo, “desarrolle al máximo su autonomía personal y su independencia funcional para favorecer el desenvolvimiento en las actividades cotidianas, controlando además su propio proyecto de vida, en definitiva, proseguir su ciclo vital”.

De hecho, una de las principales herramientas de la ACP es la “historia de vida” donde la propia persona diseña el relato de su vivir cotidiano. Es por tanto un proceso de revisión y construcción de la propia persona mayor en la que se da un paso más, porque se apoya la reconstrucción de su vida, al integrar recuerdos, emociones y significados.

Se plantea, subraya este experto, “como un documento abierto que podemos ir complementando, añadiendo información en diferentes momentos y haciendo que fluya de manera natural”. Es el instrumento básico, añade, “donde recogemos las valoraciones, informaciones personales, objetivos, ideas, propuestas de intervención, apoyos personalizados y recomendaciones para que la persona adquiera el mayor grado de autogestión sobre su vida”.

Y es también un instrumento dinámico, indica, que “propicia el diálogo entre la persona usuaria, la familia, los allegados y los profesionales. Una hoja de ruta consensuada para atender necesidades y apoyar el proyecto de vida de cada persona desde el impulso de su autonomía”.

Diferencias entre modelos

Vázquez aclaró que existen diferencias entre el modelo de atención tradicional y la ACP: el primero “se centra en los déficit y necesidades pues tiende a etiquetar e intervenir como micronivel, es decir, se fija en conductas determinadas y patologías. Así las decisiones dependen fundamentalmente de los profesionales”.

Este modelo tradicional, prosigue, “distancia a las personas enfatizando sus diferencias, planea su vida con un número limitado de opciones, se centra en cubrir las plazas que ofrece un servicio, confía en equipos estándares interdisciplinares, delega el trabajo en los que trabajan directamente, organiza reuniones para los profesionales y responde a las necesidades basándose en la descripción de los puestos de trabajo”.

Por otra parte, con este sistema “los servicios no responden a las necesidades individuales” prosigue, “se limitan a un menú fijado previamente, mantiene los intereses profesionales, las nuevas iniciativas solo valen si pueden implantarse a gran escala y maneja un lenguaje clínico y con tecnicismos”.

Por el contrario, explicó el presidente de la SGXX, la ACP “sitúa su foco en las capacidades y habilidades de la persona, su intervención es de macronivel (plan de vida), comparte decisiones con usuarios, amigos, familia y profesionales y tiene a la gente en cuenta dentro de su comunidad y de su entorno habitual”.

Así, la ACP, asegura, “acerca a la gente descubriendo experiencias comunes; esboza un estilo de vida deseable, con un ilimitado número de experiencias deseables; se centra en la calidad de vida; crea equipos de programas centrados en la persona para solucionar los problemas que vayan surgiendo y responsabilizan a los que trabajan directamente para tomar buenas decisiones”.

Este modelo, afirma, “genera acciones en la comunidad para incluir usuarios, familia y trabajadores, responde a las necesidades basándose en responsabilidades compartidas y el compromiso personal y en él “los servicios pueden adaptarse y responder a las personas y los recursos distribuirse para servir a los intereses de la gente”.

Durante la prestación del servicio, destaca Vázquez, las diferencias de la ACP también son cosa de los profesionales e instituciones que la aplican y se debe hacer correctamente. ¿Cómo? Él da las claves: “antes de la prestación del servicio se debe conocer la situación de la persona y de su familia; facilitar su expresión de sentimientos; dar información sobre el servicio; presentar al equipo; visitar y conocer bien el servicio; conocer a otras personas usuarias y planificar cuándo y cómo iniciar la asistencia”.

Por último, como concluyó, “hay que procurar una acogida empática por parte del profesional hacia la persona mayor y su familia, respetar sus primeras expresiones, reacciones y ritmos, proponer la incorporación integral de la persona de una forma paulatina y no invasiva, hacerle sentir bien, en confianza y reconociendo que está ante personas que se preocupan por ella como persona y usuaria”.

 

 

 

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La SGXX colabora activamente en la instauración de la Atención Centrada en la Persona

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La vocal de la SGXX y trabajadora social, Trinidad Viña en su ponencia

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El curso tuvo un gran éxito de convocatoria cubriendo todas las plazas, que tuvieron que ser ampliadas, al poco de ser convocadas

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Trinidad Viña protagonizó dos ponencias sobre actuaciones de riesgo en la atención de las personas mayores y la Atención Centrada en la Persona

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El curso sirvió también para debatir diversos temas de actualidad en el ámbito del trabajo social y la gerontología

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

(Santiago de Compostela, 27/11/2016).- El envejecimiento actual, fenómeno con particularidades nunca antes vistas en la historia de la humanidad, no es malo en sí mismo, todo el mundo quiere vivir más y mejor. Pero sí supone un gran reto que precisa a su vez de nuevas herramientas para atenderlo con éxito y de forma beneficiosa para toda la sociedad.

Así lo promulgan desde hace tiempo entidades como la Sociedade Galega de Xerontoloxía e Xeriatría (SGXX) que recuerda que en España residen 8.701.380 personas mayores de 65 años, el 18,7 por ciento de la población. En Galicia, 661.296 de un total de 2.720.668 habitantes, es decir, su 24,3 por ciento, el índice más alto de todo el Estado.

Y la tasa de crecimiento anual de este grupo poblacional crece en un 2 por ciento hasta 2050 en el que habrá más de 15 millones de mayores en el país, el 32 por ciento de la población.

Esta nueva situación requiere pues un nuevo enfoque en todos los ámbitos relacionados con las personas mayores. Uno de ellos es el modelo de atención que rige en residencias y viviendas institucionales públicas y privadas.

En la segunda jornada del Curso de Traballo Social e Xerontoloxía Sociosanitaria. que la entidad celebró junto con el Colexio de Traballo Social de Galicia (COTSG) el pasado 26 de noviembre en Santiago de Compostela, la trabajadora social y vocal de la SGXX, Trinidad Viña, dejó claro que el modelo de atención en este ámbito vigente hasta ahora -modelo centrado en el servicio- se ha demostrado incapaz ante los nuevos cambios y realidades del envejecimiento y las personas mayores. Especialmente aquellas con deterioro cognitivo o dependencia leve y trastornos neurodegenerativos.

Por eso cada vez son más los profesionales del sector que proponen y dirigen la puesta en marcha en muchos casos del modelo de Atención Integral Centrado en la Persona o ACP en el que “usuarios y usuarias son el centro de la atención profesional con cambios diferenciados que transforman las residencias en hogares de verdad para las personas mayores” conseguiendo que la atención profesional no se realice a “pacientes o dependientes” sino a “personas” que apoyan en su autonomía, control de su propia vida, el “bienestar subjetivo, la capacidad de decidir y la dignidad personal” hasta el momento final.

Un enfoque que, matiza Viña “pone el acento en los gustos, preferencias y fortalezas de las personas, en contraposición con los tradicionales sistemas de trabajo mas centrados en la organización o en la entidad”. Una de sus principales novedades radica en que “normalmente la persona usuaria de un servicio tradicional se adapta a las condiciones, actividades y forma de trabajar de la entidad que se lo presta” frente a la ACP donde “se trabaja de forma mas personalizada, más flexible procurando que la gente se sienta mas cómoda y a gusto conociendo y teniendo en cuenta lo que ha sido su Historia de Vida, adaptándose en lo posible a su vida estando en su casa”.

En cuanto a los profesionales que lo aplican, comenta esta experta, “significa un cambio importante sobre todo en lo que concierne al personal de atención directa o gerocultura” pues, indica, además de las funciones clásicas de ayuda o acompañamiento en la vida diaria pasan a tener un papel “mucho más importante” como profesionales de referencia de los usuarios, “implicandose en su bienestar psicológico, emocional y social, como un miembro mas del equipo interdisciplinar del servicio”. De hecho, subraya, “se debe contar con ellos para el cambio y por supuesto recibir la formación adecuada”.

Aunque esto no es muy posible en España ni en Galicia donde la ACP está menos instaurado que en otros países europeos o norteamericanos. Además no es del todo conocida ni siquiera en sus beneficios personales, profesionales, institucionales y económicos. Porque, recuerda Viña, “no es un sistema más caro, no tiene porqué, se trata de variar la organización y procurar también una humanización y ambiente agradable en los espacios”. En cada caso, señala, “se busca la mejor manera de aplicarlo, los efectos en las personas se valoran en un corto espacio de tiempo y suelen ser positivos, mas que en otra anterior línea de trabajo”.

En nuestro país, indica “ya existen centros que estudian y adoptan la ACP cada vez más profesionalizado por las influencias de EEUU o países nórdicos” si bien ya hay entidades que en España impulsan su difusión y material formativo. Actualmente la Junta de Castilla y León lo está implantando en sus centros públicos, y otros centros privados en distintos puntos de la geografía española están sumándose a esta iniciativa, su estudio, investigación y puesta en marcha como la Fundación Pilares para la Autonomía Personal y la Fundación Matia.

La vocal de la SGXX reconoce que “en Galicia, como en muchos otros ámbitos del sector, vamos con un poco de retraso, pero ya hay algunos centros privados , y también del Consorcio Galego de Benestar, que comienzan a trabajar en esta línea, e incluso se encuentran en distintos momentos de su recorrido” pues, aclara, “si una institución empezó de otra manera, necesita tiempo y formación para ir realizando cambios” y los ya asumidos, asegura “deben ir adaptándose en función de sus recursos, como la filosofía de la dirección, cambios en los entornos, formación de profesionales, etc.” o “crear herramientas y espacios donde la persona mayor o sus familias si ellos no pueden participen en las decisiones del día a día que les conciernen”.

Beneficios para mayores, familias, profesionales e instituciones 

Entre los beneficios que este nuevo modelo puede aportar a las personas mayores, Trinidad Viña, coincide con otros autores y organizaciones en que “mejora su calidad de vida al disponer de un gran bienestar subjetivo y mejor estado de ánimo, autonomía y dependencia” y también “un mayor sentimiento de satisfacción con la atención recibida, una mayor implicación en su plan de atención”. Las familias, continúa, “facilitan y animan con la presencia y colaboración en muchos de los cuidados, aumentan su confianza hacia el lugar en el que viven y sus profesionales y mejoran la relación tanto con la persona mayor como con la institución donde vive y se previenen dificultades”. A eso suma que “se sienten más satisfechas con la atención que su familiar mayor recibe”.

A los profesionales les aporta “dignidad y cualificación de su trabajo asistencial”. Genera en los equipos de atención motivación, ilusión y mayor autoestima profesional, favorece los procesos de mejora e innovación, visibiliza, refuerza y ponen en valor actitudes profesionales positivas e incluso las buenas prácticas y buen trato. Se comparten logros, responsabilidad y alternativas para subsanar errores o fallos que pasan a ser exclusivos de ellos y genera la creación de espacios donde cooperar y comunicarse con usuarios y usuarias, con las familias y otros profesionales.

Por último con este modelo de ACP en la organización que la adopta se mejora en general la atención a la persona usuaria, el ambiente laboral, la toma de decisiones colectivas, el burn out o síndrome de quemado y el absentismo profesional.

Promueve instituciones más cordiales y receptivas a los cambios, la participación, la labor en equipo y el intercambio. Minimiza los problemas con las personas mayores y sus familias y ofrece un modelo referente de atención que evita las prácticas inadecuadas en las que, además se previene el maltrato y se facilita la coordinación con los recursos comunitarios.

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