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Tag Archives: Congreso de A Coruña

“Es sacrílego plantearse el envejecimiento como un fracaso”. Entrevista al presidente de la SEGG, José Antonio López Trigo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

(Víctor Sariego, 3/5/2017).- Que existe una gran necesidad de geriatras y servicios de geriatría públicos tanto en Galicia como en el resto de España y que el envejecimiento no es un problema, sino un logro y una gran oportunidad es algo que queda muy claro después de escuchar al presidente de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG), José Antonio López Trigo. Doctor especialista en Geriatría y diplomado en Gerontología Social, es académico de Ciencias con responsabilidades en el Área de Microbiología y Salud Pública. En la actualidad, desarrolla su labor profesional en el Área de Accesibilidad del Ayuntamiento de Málaga, en el Hospital Quirón Málaga y también como médico de residencias.

El presidente de la SEGG dedica gran parte de sus esfuerzos al 59 Congreso Internacional de la entidad y el 29 Congreso Internacional de la Sociedade Galega de Xeriatría y Xerontoloxía (SGXX) que ambas celebran conjuntamente el 7, 8 y 9 de junio en A Coruña.

Cerca de 1.400 congresistas, más de 120 ponentes de reconocido prestigio internacional de Galicia, el resto del Estado y países como Portugal, Suiza, Estados Unidos, Chile, Uruguay… Hasta 482 comunicaciones científicas, siete simposios clínicos, seis simposios sociales, tres simposios biológicos, cinco cursos, seis talleres y sesiones especiales… Un encuentro científico y profesional “excepcional y destacado a nivel mundial por su carga formativa, investigadora y el número y calidad de sus ponentes” explica. La enorme importancia de este congreso y el hecho de que se celebre en Galicia radica en el gran avance del envejecimiento como fenómeno mundial nunca antes visto en la historia de la humanidad que, “lejos de verse como una oportunidad, se empieza a percibir como un problema en algunos ámbitos” matiza este experto. Sin embargo, subraya, este es un nuevo fenómeno que exige a su vez un nuevo abordaje que dé respuesta en positivo a esta situación, comenta, integrando las experiencias e investigaciones de todo los expertos en materia de envejecimiento, “no sólo desde la línea médica”, como es la pretensión y otro de los pilares importantes de este Congreso, “sino también desde la línea gerontológica que tiene en cuenta todo tipo de factores, en definitiva todo lo que tiene que ver con el envejecimiento y que este sea satisfactorio”.

Del Congreso se extraen cifras muy importantes de participación y prestigio. ¿En qué radica el éxito de convocatoria y la trascendencia de este Congreso?

Sobre todo por los temas que trata, que son los que nos atañen a los profesionales del sector en el día a día, en esta ocasión muy de actualidad, como son todos aquellos relacionados con la cronicidad y el propio envejecimiento. Y lo vamos a abordar desde dos perspectivas. Una, la de la prevención, para evitar problemas y que el envejecimiento sea satisfactorio y también desde la intención de aportar innovación, tanto para que se genere envejecimiento satisfactorio también, como para que la cronicidad, la dependencia, la incapacidad, etc. puedan evolucionar de la mejor forma posible.

El envejecimiento no para de crecer, sin embargo, en muchos ámbitos se aprecia como una amenaza o un problema y no como una oportunidad como dice el lema de su Congreso.

De ahí que en el programa de este congreso hablemos de oportunidades. Es sacrílego, como hacen muchos, plantearse el envejecimiento como un fracaso. Me ha ocurrido muy recientemente en una reunión del sector que una persona hablaba de la maldición de la sociedad envejecida. Esto es un error, un enfoque totalmente equivocado. El envejecimiento es un logro, un triunfo. Por el que, como todos, hay que abonar un peaje, como por ejemplo más cargas asistenciales, mayor discapacidad o dependencia en las personas mayores. Pero la opción contraria, no envejecer, no es nada buena y nadie la quiere. Consecuentemente tampoco se puede discriminar, estereotipar y calificar a las personas mayores como culpables de llevarse la mayoría de los recursos sanitarios y económicos de la sociedad y de que no vaya a ver pensiones en un futuro….

¿Qué temas destaca del programa?

Vamos a tratar en profundidad de nuevas tecnologías en el sector de la geriatría y la gerontología, las formas de abordar problemas de salud antiguos que afectan en gran medida a las personas mayores como las afecciones cardiacas o la anticoagulación y también, como hacemos habitualmente en todos los congresos anuales, un formato de cursos de actualización profesional, en todos estos ámbitos, denominado Geriactualidad, que es la actividad científica que más movilización profesional y científica genera en estos congresos y en la que, durante una mañana y con un grupo de reconocidos expertos en la materia se analizan las novedades científicas del sector en el último año exclusivamente. En varios ámbitos y siempre dentro de la geriatría y la gerontología, como la nutrición, en demencias, manejo del riesgo cardiovascular… así hasta ocho parámetros.

¿Cuáles serían algunas de esas novedades?

En cuanto al ámbito puramente clínico, la aparición de nuevos fármacos que nos van a ayudar a controlar un problema tremendamente frecuente como la insuficiencia cardiaca en la ancianidad, el deterioro cognitivo leve, la pérdida de capacidad intelectual que puede abocar en una demencia…

¿Estas serían las enfermedades de mayor incidencia entre las personas mayores?

Así es. Son las de mayor prevalencia y las que mayor índice de afectación tienen. Por ejemplo, se estima que la insuficiencia cardiaca va a afectar a uno de cuatro personas mayores en nuestro país y siempre ligado a la edad. Es decir, a más años cumplidos, mayor índice de probabilidad de desarrollar insuficiencia cardiaca. O la demencia que afecta de media a una de cada cinco personas mayores, lo que avanza conforme se avanza en edad. Así, a partir de los 90 años, la probabilidad sube hasta llegar a una de cada dos personas, es decir, el 50 por ciento de la población.

¿Cómo afrontar estas enfermedades tanto desde el punto de vista personal como profesional?

Ante estas enfermedades, tanto desde la población en general como desde el sector profesional hay que intentar que no aparezcan, es decir, insistir en la prevención con hábitos y modos de vida saludables, control de factores de riesgo que sabemos que existen como por ejemplo la hipertensión, la diabetes, problemas de circulación y sangre… por lo tanto, siempre la primera norma o criterio para evitar la enfermedad es evitar que aparezcan los problemas. A nivel profesional lo mejor para afrontar estas enfermedades es abordarlas con las mejores tecnologías diagnósticas de que disponemos y los avances farmacológicos. Y, por supuesto, la formación profesional, uno de los pilares básicos de la ciencia y del avance científico y de la buena atención a las personas. Sobre la formación y la ética en la aplicación del conocimiento radican las bases de determinadas formas de hacer.

¿Todo ello son contenidos que se van a tratar en este Congreso?

Por supuesto. Además queremos centrar la atención, con un foco importantísimo en apoyar el desarrollo de la Geriatría en Galicia que es ya, según Eurostat, la Comunidad más envejecida de España y una de las diez más envejecidas de Europa. Con particularidades y características en su envejecimiento únicas en el mundo, sin un crecimiento harmónico frente al crecimiento demográfico y a la demanda de la atención que necesitan las personas mayores en cuanto al desarrollo de la geriatría como especialidad médica. Hay una gran necesidad de unidades geriátricas y especialistas geriatras tanto en Galicia como en el resto de España que no se cubren o que incluso se rechazan públicamente como se ha podido comprobar recientemente.

¿Se refiere al caso del hospital comarcal de Monforte, en Lugo, donde el área de medicina interna rechaza un nuevo servicio de consultas geriátricas?

Eso es. Esta semana he podido leer con sorpresa y con mucho desagrado el caso del hospital comarcal de Monforte y lo que dicen sus internistas. Lo primero que tengo que decir ante esto es que la mejora en la atención a las personas no se consigue excluyendo a otras especialidades, sino integrándolas. Y lo segundo, que la especialidad en la que se forma específicamente al médico o médica para atender a las personas mayores con problemas, no es precisamente la medicina interna. Es que, además, la geriatría se incluye en el mismo Real Decreto de especialidades que la medicina interna y no es una especialidad que tenga que demostrar nada porque ya lo ha demostrado todo.

¿Qué es lo que más le llama la atención de este asunto?

No entiendo que los internistas condicionen y rechacen la existencia de consultas de geriatría y no las de oncología, cardiología o reumatología por ejemplo. Porque es además una de las especialidades médicas que ahora siguen precisamente el mismo itinerario formativo. Por otro lado, no entendería, ni la entidad que represento lo haría, que la Consellería de Sanidade en este caso, no dijera nada al respecto. Si yo fuera conselleiro les diría a los internistas que el que organiza los servicios del Estado es la propia Consellería y que, este ámbito, no quiero gente que excluya a otros de mi equipo.

¿En esto subyace el miedo al envejecimiento o a su abordaje que aún existe en algunos ámbitos?

Miedo y además, en otros ámbitos, repulsa. Creo que hay que ir llamando a las cosas por su nombre, sin tapujos. Miedo a tratar y atender a la persona, por la complejidad de tratar lo que tengo que tratar y porque no quiero que me afecte. Miedo, a pesar de que en el día a día todos los médicos y médicas, excepto los pediatras, tenemos pacientes mayores a los que tratar porque es nuestra obligación y vocación. Y por otro lado repulsa. Vemos en muchas ocasiones cómo se discrimina por edad, cómo no se atiende de la misma forma a personas mayores que a las jóvenes o cómo algunas personas toman decisiones por las personas mayores… no veo que se reivindique que se refuerce la medicina interna y no aparezcan los geriatras por ningún lado. Es una necesidad real y demandada que se cuestiona y se excluye como si fuera a molestar o como algo raro. Por el contrario: que vengan los geriatras, que hay pacientes para todos. Lo único que tenemos que procurar es tener la mayor cantidad de medios y dispositivos posibles para atender bien a las personas.

Sin olvidarnos de la gerontología, otro de los ámbitos de este Congreso.

La gerontología es un ámbito más amplio donde se analiza todo y en la que se aglutinan todas las ciencias que tienen que ver con el envejecimiento desde la biología, la demografía, la tecnología en el sentido que pretende mejorar el entorno, los espacios y la accesibilidad que nos rodea, etc. En definitiva, todo lo que tiene que ver con envejecer.

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